Sesión Bibliográfica Semanal. 09 de Enero de 2019 (565)

El angioedema hereditario (AEH) es un problema de salud poco común pero grave relacionado con el sistema inmunitario que se transmite de padres a hijos. Está causado por un nivel bajo o funcionalmente inadecuado de una proteína llamada inhibidor de C1, una enzima que inhibe la vía de la calicreína-cinina; un grupo de proteínas involucradas en la inflamación, el control de la presión arterial y otras funciones, o un inhibidor disfuncional de la C1. La consecuencia en las personas afectadas implica niveles elevados de bradiquinina, proteína que induce la fuga de líquidos de la sangre a los tejidos. La hinchazón resultante, además de manos, pies, extremidades, cara y el tubo digestivo, puede afectar a las vías respiratorias de manera potencialmente mortal.

Un ensayo preliminar de fase 1b con 37 pacientes descubrió que las inyecciones de lanadelumab pueden reducir de forma segura los ataques de HAE. Lanadelumab es un anticuerpo monoclonal completamente humano que inhibe selectivamente la calicreína plasmática activa, por lo que su uso ha sido considerado en la prevención de ataques de angioedema hereditarios.

Un nuevo ensayo fase 3, realizado en 41 sitios en los EE. UU., Canadá, Europa y Jordania, incluyó a 125 participantes, 113 de los cuales completaron el estudio de 26 semanas. En el ensayo aleatorizado, doble ciego, tres grupos recibieron inyecciones subcutáneas de lanadelumab a diferentes dosis: 150mg cada 4 semanas, 300mg cada 4 semanas o 300mg cada 2 semanas, y un cuarto recibió inyecciones de placebo. La observación de los investigadores se centró en el número de ataques durante el período de estudio, la gravedad de los ataques y otros factores como la interferencia de la enfermedad en la vida diaria y la calidad de vida de los pacientes.

Las tres dosis del tratamiento con lanadelumab fueron mejores que el placebo para reducir el número de ataques. Durante el período de estudio, los grupos de tratamiento con lanadelumab promediaron de 0,26 a 0,53 ataques durante las 26 semanas, en comparación con un promedio de 1,97 ataques entre el grupo de placebo. Significativamente más participantes que recibieron lanadelumab que aquellos que recibieron placebo no tuvieron ataques durante todo el período (de 31 a 44% comparado con 2,4%) y se observaron reducciones en la cantidad de ataques moderados, ataques graves y ataques que requieren tratamiento agudo. Los participantes que recibieron el fármaco activo también informaron mejoras significativas en su calidad de vida.

Los eventos adversos informados relacionados, principalmente, con el dolor en el sitio de la inyección, los autores señalan que podrían estar relacionados con el protocolo de la investigación que requirió que los participantes recibieran dos inyecciones en el mismo brazo en cada una de las visitas durante el estudio.

Estos hallazgos han servido de base para la aprobación del medicamento como medida profiláctica en la prevención de ataques. Anteriormente, las únicas opciones de tratamiento autorizadas eran los andrógenos orales, que tienen efectos secundarios significativos, y la administración de inhibidores de C1 por vía intravenosa o subcutánea, que deben administrarse dos veces por semana. El lanadelumab subcutáneo, administrado una vez cada dos o cada cuatro semanas, supone una mejor opción para los pacientes con un nivel de eficacia igualmente alto.

El estudio fue apoyado originalmente por Dyax Corp., ahora parte de Shire Pharmaceuticals, que comercializa lanadelumab bajo la marca Takhzyro.

Palabras claves:
  • angioedema hereditario
  • medicamentos biológicos
  • medicamentos inmunológicos
  • lanadelumab

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.