Sesionbes Bibliográficas. 01 de Enero de 1996 (7)

La documentación sobre la evaluación clínica de la vigabatrina ha ido en aumento desde que se comercializó en 1991. Los nuevos datos disponibles confirman que: EN LOS ADULTOS , la vigabatrina (2-3 g/día) permite reducir, por lo menos a la mitad, la frecuencia de las crisis en cerca de un 50% de los pacientes, si se añade al tratamiento anticonvulsivo precedente, en caso de epilepsia parcial refractaria. EN LOS NIÑOS , al añadir vigabatrina (¸ 50-150 mg/kg/día) al tratamiento habitual se obtiene un beneficio terapéutico en dos formas graves de epilepsia infantil (la epilepsia parcial criptogénica y el síndrome de West), pero este fármaco resulta ineficaz (o agravante) para la epilepsia mioclónica no progresiva. Los datos actuales no permiten considerar el posible uso de la vigabatrina en monoterapia, ni en los adultos ni en los niños. En materia de farmacovigilancia la documentación sobre la vigabatrina sigue sin aclarar las dudas concernientes a una posible neurotoxicidad y/o a una afección de las vías oculares (observadas en animales). En este contexto, la prescripción de la vigabatrina debería restringirse, después de una cuidadosa evaluación del beneficio esperado y de los riesgos potenciales.
Palabras claves:
  • ANTIEPILEPTICOS
  • NIÑOS
  • TOXICIDAD
  • DOSIS
  • REIESGOS
  • EFICACIA
  • EVALUACION
  • EFECTOS-ADVERSOS
  • INDICACIONES

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.