Sesionbes Bibliográficas. 01 de Enero de 1996 (7)

La necesidad de añadir conservantes a las fórmulas magistrales depende de la forma farmacéutica que se tenga que elaborar. Así, las formas anhidras se conservan mejor que las que contienen agua, de manera que estas últimas siempre necesitan la adición de un conservante. Los CONSERVANTES- la mayoría añadidos a la fase acuosa- más utilizados son: ésteres del ácido p-hidroxibenzoico; Nipagin 0,1-0,2%, muy utilizado sobre todo en forma de sal sódica; Nipasol 0,2%; ácido sórbico 0,1-0,2% (máximo 0,6%), más efectivo a pH ácido; las sales sódica y potásica del ácido benzoico 0,1-0,2%, las cuales se utilizan sólo en fórmulas orales, ya que son irritantes para la piel y las mucosas; el timerosal 0,002%, conservante que puede usarse en colirios, aunque su uso prolongado puede producir conjuntivitis alérgica ; el kathon 0,03-0,1%, que posee un amplio espectro antibacteriano y antifúngico, pero que puede producir reacciones de sensibilidad. En cuanto a ANTIOXIDANTES, se usan cuando hay principios activos y excipientes grasos sensibles a la oxidación. Los más utilizados son: el butil hidroxitolueno 0,01%, soluble en alcohol y normalmente asociado con butil hidroxianisol , en preparados con vitaminas liposolubles; el ácido ascórbico 0,1%, en fórmulas con hidroquinona y el metabisulfito sódico 0,1-0,2%, con acción antimicrobiana a pH ácido y de declaración obligatoria por la posibilidad de que cause reacciones alérgicas a pacientes asmáticos.
Palabras claves:
  • EFECTOS-ADVERSOS
  • COMPARACION
  • FORMULACION
  • INDICACIONES
  • DOSIS

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.