La terapia hormonal mejora el acné por disminuir la producción sebácea inducida por los andrógenos.
Los afectos adversos antiandrogénicos -ginecomastia, impotencia, disminución de la líbido e infertilidad- imposibilitan el uso de la terapia hormonal en el hombre.
La terapia hormonal está indicada en mujeres cuyas características sugieren una importante influencia hormonal en la aparición del acné: respuesta inadecuada a otros tratamientos, empeoramiento en la edad adulta, brotes premenstruales, piel grasa, acné inflamatorio limitado a la zona de la barba y acné acompañado de hirsutismo.
La espironolactona es útil en el acné inflamatorio porque bloquea los receptores de los andrógenos y limita su síntesis. Los efectos adversos que produce son: flacidez de las mamas, irregularidades menstruales e hiperpotasemia. Estos efectos adversos son menos frecuentes a dosis bajas (25 mg/día) e incrementan con la dosis (hasta 200 mg/día).
Las combinaciones de estrógenos y progestágenos de los anticonceptivos orales son útiles en el tratamiento del acné. Son más eficaces las dosis elevadas de estrógenos, pero se asocian a un incremento de efectos adversos y por ello no se aconsejan. Se consideran de elección los anticonceptivos trifásicos.
Cuando la terapia con estrógenos fracasa pueden utilizarse corticoides. Algunos pacientes mejoran con la administración de 2.5-7.5 mg de prednisona, administrados por la noche.
Palabras claves:
- ELECCION
- PROGESTAGENOS
- INDICACIONES
- PREDNISONA
- CORTICOIDES
- DOSIS
- ANTIANDROGENOS
- ESPIRONOLACTONA
- ESTROGENOS
NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.