Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 1998 (9)

La terapia hormonal mejora el acné por disminuir la producción sebácea inducida por los andrógenos. Los afectos adversos antiandrogénicos -ginecomastia, impotencia, disminución de la líbido e infertilidad- imposibilitan el uso de la terapia hormonal en el hombre. La terapia hormonal está indicada en mujeres cuyas características sugieren una importante influencia hormonal en la aparición del acné: respuesta inadecuada a otros tratamientos, empeoramiento en la edad adulta, brotes premenstruales, piel grasa, acné inflamatorio limitado a la zona de la barba y acné acompañado de hirsutismo. La espironolactona es útil en el acné inflamatorio porque bloquea los receptores de los andrógenos y limita su síntesis. Los efectos adversos que produce son: flacidez de las mamas, irregularidades menstruales e hiperpotasemia. Estos efectos adversos son menos frecuentes a dosis bajas (25 mg/día) e incrementan con la dosis (hasta 200 mg/día). Las combinaciones de estrógenos y progestágenos de los anticonceptivos orales son útiles en el tratamiento del acné. Son más eficaces las dosis elevadas de estrógenos, pero se asocian a un incremento de efectos adversos y por ello no se aconsejan. Se consideran de elección los anticonceptivos trifásicos. Cuando la terapia con estrógenos fracasa pueden utilizarse corticoides. Algunos pacientes mejoran con la administración de 2.5-7.5 mg de prednisona, administrados por la noche.
Palabras claves:
  • ELECCION
  • PROGESTAGENOS
  • INDICACIONES
  • PREDNISONA
  • CORTICOIDES
  • DOSIS
  • ANTIANDROGENOS
  • ESPIRONOLACTONA
  • ESTROGENOS

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.