Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 1998 (9)

La dieta habitual proporciona 800-1400 mg de fósforo diario, el 60-80% de éste se absorbe. Las concentraciones plasmáticas normales de fosfato son 0.89-1.44 mmol/litro, aunque en niños son más elevadas. La hipofosfatemia puede estar causada por alcalosis respiratoria, desnutrición, cetoacidosis diabética, insulina, glucagón, adrenalina, cortisol, glucosa, sepsis, alcoholismo, diarrea crónica y exceso de antiácidos. Se caracteriza por alteraciones en el metabolismo mineral y óseo, en músculo esquelético, alteraciones cardíacas, respiratorias, hematológicas y neurológicas. El tratamiento de la hipofosfatemia consiste en la administración de suplementos de fósforo, preferentemente por vía oral. La dosis habitual es de 1000 mg de fósforo al día. La causa más frecuente de la hiperfosfatemia es la insuficiencia renal. El tratamiento más efectivo de la hiperfosfatemia es la reducción de la ingesta de fósforo, disminuyendo la ingesta de proteínas. La administración de sales de aluminio, magnesio o calcio también colaboran en la disminución de la ingesta de fósforo.
Palabras claves:
  • EXCESO
  • NIÑOS
  • ADMINISTRACION
  • CAUSAS
  • TRATAMIENTO
  • RECOMEDACIONES
  • REQUERIMIENTOS
  • NECESIDADES
  • DOSIS
  • DEFICIT
  • MONITORIZACION

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.