Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 1997 (8)

Los antitusígenos se usarán en tos seca, improductiva, molesta y dolorosa y en la fase inicial de infecciones bacterianas o víricas de vías respiratorias altas. Disponemos de antitusígenos de acción central, que deprimen el centro de la tos; son derivados opiáceos naturales como la codeína o noscapina. Deben usarse con precaución en insuficiencia respiratoria. Los antitusígenos sintéticos, como dextrometorfano, tienen la ventaja de no producir estreñimiento, somnolencia, ni depresión respiratoria. No deben administrarse a pacientes que tomen IMAO. Los antitusígenos periféricos, actúan como anestésicos o analgésicos sobre las terminaciones nerviosas bronquiales. Los expectorantes estimulan la expulsión de las mucosidades, fluidificándolas, aumentan su volumen y disminuyen su viscosidad. Los hay de acción directa como los balsámicos (tolú, benjuí..) y esencias (eucalipto, trementina..) y de acción refleja como la ipecacuana, saponinas, ioduro potásico. El llantén en infusión y los jarabes de pulsatilla, bryonia, drosera, polígala o tolú son alternativas fitoterapéuticas válidas. El hidrato de terpina incrementa la producción de líquidos en el árbol respiratorio, las dosis recomendadas en adultos son 5-10 ml de elixir cada 4-6 horas y está contraindicado en caso de úlcera péptica y diabetes grave. Los mucolíticos fluidifican las secreciones, aunque existe poca evidencia de que sean más efectivos que una correcta hidratación del árbol bronquial. En pacientes con asma pueden producir broncoespasmo.
Palabras claves:
  • INTERACCIONES
  • RECOMENDACIONES
  • DOSIS
  • INDICACIONES
  • PRECAUCIONES
  • EFICACIA

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.