Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 1997 (8)

La fibrilación auricular es la arritmia cardíaca más frecuente. La actuación inicial debe dirigirse a tratar los posibles factores precipitantes como infarto, insuficiencia respiratoria aguda, tirotoxicosis e intoxicación alcohólica aguda. El tratamiento se dirige a reducir el ritmo cardíaco y a prevenir las complicaciones tromboembólicas. La primera terapia a considerar es la anticoagulante, en principio por vía oral, si el paciente está hemodinámicamente estable, sino, heparina por vía parenteral. Después deben valorarse la cardioversión y/o fármacos antiarrítmicos (clase IA, IC, III). - Si el ritmo cardíaco se recupera, mantener al paciente con tratamiento antitrombótico (anticoagulantes orales o aspirina, según presente o no factores de riesgo) durante 4 semanas y suspender, si la evolución es favorable. Si la evolución es tórpida se optimiza el tratamiento antiarrítmico. - Si el ritmo cardíaco no se recupera, mantener al paciente con terapia antitrombótica y añadir antagonistas del calcio, beta-bloqueantes o digoxina. Si fracasa la terapia farmacológica existen otras terapias alternativas, como un desfibrilador, pero son más agresivas y se reservan cuando no se consigue control del ritmo cardíaco con el tratamiento farmacológico.
Palabras claves:
  • ANTICOAGULANTES
  • CALCIO
  • DIGOXINA
  • HEPARINA
  • BETA-BLOQUEANTES
  • CARDÍACA
  • ARRITMIA
  • ANTAGONISTAS
  • ASPIRINA

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.