Sesionbes Bibliográficas. 01 de Enero de 1998 (9)

Los síntomas clásicos de la infección dermatológica son: calor, rubor, tumefacción y dolor, según la extensión puede haber síntomas generales, como fiebre y mal estado general. El tratamiento de la infección debe basarse en su causa, microorganismo/s involucrado/s, estado del paciente, localización y extensión. El tratamiento local de la herida cerrada (forúnculo o celulitis) tiene tres principios básicos: aplicación de calor, elevación de la zona de la infección e inmovilización. El uso de antibióticos tópicos está controvertido. Si se considera indicado tratamiento antiinfeccioso sistémico debe realizarse con un antibiótico eficaz y a las dosis adecuadas. No es efectivo en caso de abscesos, que requieren cirugía. Si hay inflamación puede añadirse un AINE. La foliculitis, infección estafilocócica de un folículo piloso, puede evolucionar a forúnculo y éste a ántrax. Debe tratarse con reposo, elevación, calor, drenaje, limpieza y desinfección; aplicar una pomada antibiótica en el centro necrótico (actualmente se considera de elección la mupirocina) y algunos casos requieren tratamiento con cloxacilina sistémica y/o tratamiento quirúrgico. La linfangitis, infección de una herida superficial que se extiende a través de los vasos linfáticos, responde perfectamente a antibióticos tipo penicilina. En caso de celulitis, infección difusa de los tejidos que se origina en una herida infectada, se puede requerir además antibioticoterapia, desbridamiento quirúrgico.
Palabras claves:
  • CELULITIS
  • SINTOMAS
  • TRATAMIENTO
  • AINES
  • LINFANGITIS
  • FORUNCULO
  • ANTIBIOTICOS
  • CIRUGIA

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.