Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 1998 (9)

El sildenafilo es un análogo estructural de la cafeína y de otras bases xánticas y, actúa inhibiendo la fosfodiesterasa. Se emplea para el tratamiento de la disfunción eréctil, al producir una mejora en la capacidad eréctil del pene, siempre que exista estímulo sexual, en pacientes con disfunción eréctil tanto de origen orgánico como psicógeno. La dosis recomendada es de 50 mg, por vía oral, una hora antes de la relación sexual. La dosis puede ser reducida a 25 mg o aumentada hasta 100 mg en función de la respuesta. El efecto alcanza su nivel máximo al cabo de una hora tras la ingestión oral y se mantiene durante un periodo de hasta 4 horas. En general, el sildenafilo es bien tolerado por los pacientes, siendo los efectos adversos que puede producir de carácter leve y transitorio. Los efectos adversos registrados en más del 2% de los pacientes tratados con sildenafilo fueron: cefalea, dispepsia, sofocos, congestión nasal, alteraciones visuales, diarrea, infecciones del tracto urinario, mareos y erupciones exantemáticas locales. El uso de sildenafilo está contraindicado en pacientes tratados con nitratos orgánicos. El sildenafilo es susceptible de interaccionar con inhibidores del citocromo P450, como cimetidina, eritromicina o ketoconazol, dando lugar potencialmente a un incremento de los niveles plasmáticos del sildenafilo. Debe emplearse con precaución en pacientes con historial de enfermedades cardíacas, siendo aconsejable consultar al cardiólogo antes de su uso. En pacientes con deformidades anatómicas del pene, así como aquellos con condiciones que favorezcan el desarrollo de priapismo deberán consultar a su urólogo la idoneidad del tratamiento.
Palabras claves:
  • DOSIS
  • CONTRAINDICACIONES
  • ADMINISTRACIóN
  • EFECTOS-ADVERSOS
  • INTERACCIONES
  • EFECTOS

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.