Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 1997 (8)

La insuficiencia venosa crónica, bien sea secundaria a la presencia de venas varicosas o a un síndrome postflebítico, es una patología de una alta prevalencia. El tratamiento quirúrgico de las venas varicosas, el uso de medias compresivas y la elevación de los miembros inferiores, son las medidas consideradas de probada eficacia para esta dolencia. Sin embargo, resultan incómodas, y tienen un pobre cumplimiento a largo plazo. En la etiopatogenia de la insuficiencia venosa crónica intervienen numerosos factores, entre los que destaca la disminución del tono vascular, que condiciona un aumento del diámetro de las venas, con el consiguiente enlentecimiento del flujo sanguíneo, que dificulta el retorno venoso. Por ello, el uso de fármacos (dobesilato cálcico, hidrosmina y sus derivados y rutósidos) que incrementan el tono del lecho venoso supone una alternativa al tratamiento de estas patologías. No obstante, desde hace muchos años han existido ciertas dudas sobre su verdadera eficacia clínica. La revisión de los ensayos clínicos publicados en los últimos años sugieren que estas sustancias pueden originar algunos efectos favorables sobre estos enfermos. Sin embargo, no se conoce si estas acciones se mantienen en el tiempo, ni si su administración evita la evolución y/o las complicaciones de la enfermedad. Por ello, su utilización a largo plazo y de forma rutinaria en pacientes con insuficiencia venosa crónica no puede recomendarse con la información actualmente disponible.
Palabras claves:
  • VARICES
  • RECOMENDACIONES
  • EFICACIA

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.