Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 1998 (9)

La migraña consiste, básicamente, en un intenso dolor de cabeza, que lleva asociado una serie compleja de síntomas: náuseas, vómitos, fotofobia, fonofobia, desasosiego, visión borrosa y frialdad en las extremidades. Esta enfermedad afecta hasta a un 12% de la población adulta, siendo más frecuente en las mujeres. Los ataques de migraña suelen durar entre 4 y 20 horas, con una frecuencia variable de aparición (desde un ataque al año hasta dos ataques por semana). Se diferencian dos tipos de migraña, clásica y no clásica, según aparezca o no con anterioridad al propio ataque un conjunto de síntomas previos o prodromos característicos, que se conoce como aura. La mayoría de estos prodromos son de naturaleza visual, consistentes en destellos luminosos, pérdida o reducción unilateral de la visión, etc. El aura, que se presenta entre 4 y 72 horas antes del ataque propiamente dicho, aparece en un 20-30% de los pacientes; aunque el resto también suele experimentar algún síntoma premonitorio del ataque migrañoso como depresión, fatiga, apetito incontrolado, anorexia, ansiedad, irritabilidad, etc. La migraña suele comenzar a manifestarse a partir de los 20 o 30 años de edad, y la intensidad de los ataques tiende a ir disminuyendo con la edad. Aún se desconoce con detalle la etiopatogenia de la migraña, aunque se apunta hacia una inflamación de origen neurogénico de los vasos sanguíneos intracraneales, mediada por el nervio trigémino. Sí se sabe que es la serotonina uno de los neurotransmisores implicados en la etiopatogenia de la migraña.
Palabras claves:
  • EDAD
  • SINTOMAS
  • ETIOPATOGENIA
  • DURACIÓN
  • PRODROMOS

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.