Sesionbes Bibliográficas. 01 de Enero de 1996 (7)

Los virus B y C de la hepatitis causan infecciones crónicas con un amplio espectro de daño hepatocelular, dependiendo de unos mecanismos patogénicos aún no conocidos en su totalidad. El interferón alfa (IFN-alfa) es capaz de suprimir la replicación del virus B y C de la hepatitis en individuos susceptibles. Ni el interferón gamma ni el levamisol ni la timosina han demostrado conseguir mejores resultados que el IFN-alfa en el tratamiento de la hepatitis crónica B o C. La ribavirina en combinación con el IFN-alfa parece que reduce los niveles de virus del la hepatitis C en circulación. Recientemente se ha comprobado que los efectos biológicos de los factores estimulantes de colonias de granulocitos y macrófagos pueden ser útiles para el tratamiento de la hepatitis crónica tanto de forma aislada como en combinación con el IFN-alfa. Por otra parte se ha administrado interleukina-2 a pacientes con hepatitis crónica por virus B. La administración de dosis bajas de IL-2 como monoterapia, aunque sean biológicamente activas, no son eficaces para reducir los niveles de replicación del virus de la hepatitis B. Por el contrario dosis superiores son más eficaces, aunque más tóxicas o producen intolerancia. En pacientes con hepatitis crónica por virus C el tratamiento con IL-2 podría tener efectos beneficiosos.
Palabras claves:
  • RIBAVIRINA
  • INTERLEUKINA-2
  • INTERFERON-ALFA

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.