El mieloma múltiple latente (SMM) es una etapa precursora asintomática del mieloma múltiple (MM). Se asocia con un riesgo de progresión a MM sintomático del 10% por año, y en los pacientes que presentan determinados factores de pronóstico adversos pueden llegar a riesgos de progresión superiores, próximos al 25% por año. La evidencia actual muestra que la eficacia de las terapias destinadas a prevenir la aparición de la disfunción del órgano final (huesos u otros órganos) es limitada. Por tanto, el estándar actual de atención para el mieloma múltiple latente es la observación sin terapia.
Sin embargo, datos obtenidos en un ensayo de 2015 apuntan a que la intervención temprana con lenalidomida podría retrasar la progresión a mieloma múltiple sintomático. Siguiendo este nuevo enfoque, un nuevo ensayo aleatorio evaluó la eficacia de lenalidomida como agente único en comparación con la observación en pacientes con mieloma múltiple latente de riesgo intermedio o alto. Lenalidomida se administró por vía oral a una dosis de 25mg en los días 1 a 21 de un ciclo de 28 días. El punto final primario fue la supervivencia libre de progresión, la progresión de la enfermedad con desarrollo de daño en el órgano final atribuible al mieloma múltiple y la progresión bioquímica. Así, 182 pacientes fueron asignados, 92 pacientes al brazo de lenalidomida y 90 al brazo de observación. La mediana de seguimiento fue de 35 meses.
La respuesta al tratamiento se observó en el 50% de los pacientes en el brazo de lenalidomida, sin que hubiese respuestas en el brazo de observación. La supervivencia libre de progresión fue significativamente mayor con lenalidomida en comparación con la observación (razón de riesgo de 0,28), la supervivencia libre de progresión a 1, 2 y 3 años fue del 98%, 93% y 91% para el brazo de lenalidomida frente a 89%, 76% y 66% para el brazo de observación, respectivamente. Durante el ensayo solo se reportaron seis muertes, dos en el brazo de lenalidomida y cuatro en el brazo de observación. Eventos adversos no hematológicos de grado 3 o 4 ocurrieron en 25 pacientes (28%) con lenalidomida.
Junto con los datos del ensayo anterior, estos hallazgos respaldan la terapia temprana para pacientes con mieloma múltiple latente de alto riesgo. La intervención retrasa significativamente la progresión a mieloma múltiple sintomático y el desarrollo de daño en los órganos terminales por lo que, en opinión de los autores, se justifica un cambio en el estándar de atención actual para estos pacientes.