Sesionbes Bibliográficas. 01 de Enero de 1999 (10)

El sildenafil representa el avance más reciente para el tratamiento de la disfunción eréctil orgánica, habiendo demostrado en los ensayos clínicos una eficacia del 70-80% en la población mixta de disfunción eréctil orgánica y psicógena. La diabetes se asocia a disfunción eréctil en el 35-75% de los casos, causada por disminución de la perfusión arterial, neuropatía sensorial y alteración de la actividad de la musculatura del pene. En los años 80 se recomendaba como tratamiento de elección la implantación de prótesis de pene, aunque los riesgos a largo plazo de infección y fallo mecánico condujo a buscar otras opciones, como la terapia intracavernosa (efectiva en el 80-85% de los casos), pero dolorosa y con faltra de espontaneidad. La aparición del sildenafil oral parece prometedora en pacientes diabéticos con disfunción eréctil. En un ensayo, el 56% de los diabéticos respondió al sildenafil. Los efectos adversos más frecuentes son cefalea, dispepsia y congestión sinusal. La incidencia de efectos adversos cardiovasculares se sitúa en el 3%. Cuando el sildenafil falla deben ofrecerse otras alternativas no quirúrgicas, como la inyección intracavernosa, alprostadilo intrauretral o constricción por vacio.
Palabras claves:
  • RIESGOS
  • ALTERNATIVAS
  • EFECTOS-ADVERSOS
  • EFICACIA
  • DIABETES

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.