Sesionbes Bibliográficas. 01 de Enero de 1999 (10)

Aunque la vitamina E todavía no se conozca bien, su acción antioxidante se considera esencial. Pueden darse estados de carencia en caso de colestasis intrahepática o de síndrome de mala absorción. En general, se manifiestan en el terreno clínico por síntomas neurológicos (debilidad muscular, ausencia de reflejos, trastornos ambulatorios). Los efectos adversos son raros y se presentan sólo con dosis altas (trastornos gastrointestinales, náuseas, cefaleas). Las fuentes de vitamina E son los aceites vegetales, las nueces y las avellanas, la soja y los productos a base de cereales. En Estados Unidos se recomiendan 30 UI de vitamina E/día a los niños, desde los 4 años y a los adultos. 1 mg de DL-alfa-tocoferol de síntesis corresponde a una unidad internacional (UI) y 1 mg de D-alfa-tocoferol de origen natural a 1,49 UI. La administración a largo plazo de dosis altas de vitamina E puede desencadenar un antagonismo de la vitamina K, con tendencia a las hemorragias (atención a los anticoagulantes orales). En el plano experimental se ha demostrado que el alfa-tocoferol inhibe la oxidación de la fracción LDL del colesterol (factor importante en la patogénesis de la aterosclerosis). De ahí la hipótesis de que un suplemento de vitamina E retrasaría la progresión de las enfermedades vasculares. El presente artículo cita estudios publicados y procede a su evaluación. Su empleo sería posible en el ámbito cardiovascular. No obstante, el valor informativo de estos estudios es limitado. Los estudios de cohorte son buenos, pero los estudios randomizados no han dado resultados claros. Las muertes por coronaropatía fueron incluso más frecuentes en los grupos con vitamina E que en los grupos placebo. Se esperan otros estudios: enfermedad de Alzheimer, discinesias tardías debidas a neurolépticos, cáncer de próstata, afecciones articulares, enfermedad de Parkinson y cataratas. No puede recomendarse una administración rutinaria. Un cambio de vida (supresión del tabaco, alimentación rica en fruta y verduras, actividad física) podría resultar más útil que un suplemento de vitamina E. OTRAS FICHAS: New England Journal of Medicine (1999) ; 340 (20) : 1565-1570 Drugs and Therapy Perspectives (1999) ; 13 (10) : 11-14 Lancet (1999) ; 353 (9163) : 1485-1488 Drugs and Therapy Perspectives (1999) ; 13 (10) : 14-16
Palabras claves:
  • CORONARIOPATIAS
  • BENEFICIOS
  • EFICACIA
  • DIETA
  • DOSIS
  • RECOMENDACIONES
  • CARDIOVASCULAR

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