La glucosamina es un constituyente básico de los glucosaminoglucanos del cartílago articular. Se emplea en el tratamiento de la artritis y parece ser que puede ser eficaz en la osteoartritis. El fármaco una vez absorbido difunde a los tejidos articulares, riñón e hígado. Se metaboliza parcialmente en el hígado siendo eliminado mayoritariamente como CO2 con el aire espirado y un 5% con la orina.
Las dosis terapéuticas son de 1,5 g al día durante 1-3 meses, repitiendo el tratamiento con intervalos de 2 meses. Debe administrarse inmediatamente antes de las comidas. Se observan efectos beneficiosos sobre la inflamación, artritis mecánica y la artritis inmunoreactiva pero menos que la indometacina.
En EEUU se expende como suplemento dietético en farmacias y establecimientos de alimentación. La glucosamina parece ser inocua y podría ser eficaz en el tratamiento de la osteoartritis, pero los estudios publicados son tan sólo de 8 semanas de duración.