La gripe por el virus influenza es la causa más frecuente de enfermedad respiratoria aguda que requiere intervención médica, afecta a todas las edades y pueden existir recaídas en los pacientes que ya la han padecido. Habitualmente se trata de una infección auto-limitante, pero su elevada incidencia de contagio incrementa el número de visitas y de urgencias durante las epidemias. La gripe puede ser grave e incluso mortal en pacientes ancianos o con patología respiratoria y/o cardíaca.
Durante las 3 últimas décadas la prevención y control de la gripe se ha focalizado en el uso de vacunas de virus inactivados en ancianos y poblaciones de riesgo, cuya composición se actualiza anualmente, en base a las cepas de virus que se consideran causantes de las epidemias, por lo tanto, en los grupos de riesgo, la vacunación debe ser anual. Sin embargo, el impacto de la gripe en estos y otros grupos de población ha motivado el desarrollo de nuevas líneas de prevención y control conduciendo en los últimos años a importantes avances en la terapéutica, como una nueva vacuna intranasal trivalente de virus atenuados y nuevos antivirales activos frente a influenza A y B.
Paralelamente se ha acelerado el desarrollo de pruebas diagnósticas rápidas.
La vacunación ha demostrado disminuir la incidencia de otitis media en niños y las hospitalizaciones y muertes por complicaciones en ancianos. En adultos sanos la vacunación reduce las bajas laborales y las visitas médicas. La vacuna presenta normalmente buena tolerancia, sin embargo, como su desarrollo se realiza en proteínas de huevo, esta contraindicada en caso de alergia grave al huevo.
Existen dos fármacos activos frente al virus Influenza A: amantadina y rimantadina, son efectivos en la prevención de la gripe A en el 70-90% de los casos si se administran profilácticamente a adultos sanos o niños expuestos durante una epidemia. Su administración durante las primeras 48 horas desde el inicio de los síntomas disminuye la gravedad y duración de la enfermedad. La eficacia de ambos compuestos es similar, sin embargo la rimantadina posee un mejor perfil de seguridad.
Zanamivir y oseltamivir, son dos nuevos fármacos antivirales, activos frente a gripe A y B, con resultados prometedores en los ensayos clínicos realizados, siendo efectivos en la profilaxis y disminuyendo la gravedad y duración de los síntomas si se administran a las 30-36 horas de su aparición.
Palabras claves:
- RIMANTADINA
- TOLERANCIA
- VACUNAS
- ZANAMIVIR
- OSELTAMIVIR
- AMANTADINA
- ANTIVIRALES
- EFICACIA
- GRIPE
- CONTRAINDICACIONES
NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.