Los AINEs provocan efectos adversos gastrointestinales, sobretodo úlceras y hemorragias a nivel digestivo alto. Estos efectos parecen atribuibles a la inhibición de la ciclooxigenasa-1 (COX-1). En el mercado farmacéutico van apareciendo una nueva generación de antiinflamatorios inhibidores específicos de la COX-2, con menor potencial agresivo del tracto gastrointestinal.
Se ha realizado un análisis de 8 ensayos clínicos para comparar la incidencia de hemorragia digestiva alta tras la utilización de rofecoxib (VIOXX; inhibidor de la COX-2) frente a los AINEs clásicos.
Entre los 8 ensayos clínicos se recogen 5435 pacientes con osteoatritis, con una media de edad de 63 años, el 73% de los pacientes son mujeres. Se comparan distintas estrategias terapéuticas: rofecoxib a dosis de 12,5, 25 o 50 mg/ día, frente a ibuprofeno (800 mg, tres veces al día), diclofenaco (50 mg, tres veces al día) o nabumetona (150 mg/día).
La incidencia acumulativa de hemorragia digestiva alta es significativamente inferior, al cabo de un año, en los grupos tratados con rofecoxib (1.3%) frente a los grupos tratados con AINEs (1.8%). La incidencia de dispepsia, a los 6 meses, es inferior en el grupo de rofecoxib.
Palabras claves:
- RIESGOS
- COX-2
- EFECTOS-ADVERSOS
- AINES
- COMPARACION
- DOSIS
NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.