El tercer panel de expertos sobre detección, evaluación y tratamiento de los niveles altos de colesterol en adultos ha realizado una actualización de las recomendaciones para la detección y manejo de los pacientes con hipercolesterolemia.
En primer lugar se define que la diana de la terapia es el LDL-colesterol, ya que niveles elevados han demostrado ser la mayor causa de producir alteraciones cardíacas y su disminución reduce el riesgo de las patologías cardiovasculares.
La prevención primaria de las enfermedades cardíacas ofrece la mayor oportunidad para reducir su incidencia. La prevención primaria incluye cambios es el estilo de vida, como reducir la ingesta de grasas saturadas y colesterol, incrementar el ejercicio físico y control del peso. Sin embargo, las personas con riesgo elevado de sufrir patologías cardíacas por tener niveles muy elevados de colesterol, la prevención primaria incluye la terapia con medicamentos que disminuyan estos niveles de altos colesterol.
La prevención secundaria con fármacos hipolipemiantes es aquella que se aplica a pacientes con alteración cardíaca establecida, en estos casos, la reducción de los niveles altos de colesterol ha demostrado disminuir la mortalidad total y las coronariopatías.
Las dos maneras más importantes para conseguir disminuir los niveles de colesterol son los cambios en el estilo de vida y los fármacos hipolipemiantes.
La dieta para reducir la ingesta de colesterol supone una reducción en la alimentación de las grasas saturadas hasta menos de un 7% de las calorías totales y la ingesta de colesterol debe ser inferior a 200 mg/día. También es importante el incremento de fibra soluble en la dieta (10-25 g/día).
Palabras claves:
- DIETA
- RECOMENDACIONES
- RIESGO
- EJERCICIO
- HIPOLIPEMIANTES
- PREVENCION
NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.