La glucosamina, amino-monosacárido natural, está indicada para el tratamiento de la artrosis de la columna y grandes y pequeñas articulaciones.
La glucosamina interviene como sustrato en la biosíntesis de los proteoglicanos para la formación del cartílago. Además, tiene propiedades estabilizadoras de membrana porque inhibe la acción lisosomial de enzimas que intervienen en la destrucción del cartílago (colagenasa, fosfolipasa A2). Así mismo, disminuye la formación de los radicales superóxido sintetizados por los macrófagos.
La posología habitual es 1,5 g cada 24 h durante un período mínimo de 1 mes y máximo de 3 meses. Se puede repetir el tratamiento cada 2 meses. Debe administrarse inmediatamente antes de las comidas. Debe vertirse el contenido de un sobre en medio vaso de agua y agitar hasta disolución.
El sulfato de glucosamina, administrado por vía oral, tiene efectos beneficiosos sobre la artritis mecánica e inmunitaria, y un moderado efecto antiinflamatorio, muy inferior a la indometacina.
En EEUU este principio activo se considera como un suplemento dietético. Se vende en farmacias y centros de alimentación en forma de sulfato, clorhidrato o sal N-acetilada. No tiene el objetivo de actuar como sustancia de diagnóstico ni para el tratamiento ni la prevención de ninguna enfermedad.
No se han descrito efectos adversos de interés, ante la sospecha de que los hubiera se recomienda suspender el tratamiento.
Se puede concluir que la glucosamina puede tener algunos efectos beneficiosos en la osteoartritis, y en los resultados de los estudios no se aprecian más efectos adversos que con un placebo.
Palabras claves:
- POSOLOGIA
- EFECTOS-ADVERSOS
- SUPLEMENTO
- ADMINISTRACION
- EFICACIA
- ANTIINFLAMATORIO
- INDICACION
NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.