Sesionbes Bibliográficas. 01 de Enero de 1995 (6)

El cotrimoxazol es un arma importante para la profilaxis y el tratamiento de las neumonías por Pneumocystis carinii en los pacientes afectados por sida. Pero en este contexto, la incidencia de efectos adversos es muy alta (50-100% de los pacientes, de los cuales el 20-50% se ve obligado a abandonar el tratamiento). En la mayoría de los casos dichos efectos se limitan a un exantema maculopapular benigno o a accesos febriles. Las reacciones graves como necrolisis epidérmica o un síndrome pseudoséptico (con hipotensión, fiebre, exantema e infiltrados pulmonares) son mucho menos frecuentes. Los datos actuales, aunque no demasiado abundantes, sugieren que la aparición de efectos adversos poco intensos no justifica necesariamente la suspensión del tratamiento. Así, un grupo de 7 estudios indica que, de 108 pacientes que presentaron reacciones adversas moderadas, 75 (69%) pudieron proseguir el tratamiento sin peligro y de forma beneficiosa. En algunos casos, los síntomas de hipersensibilidad respondieron favorablemente a la administración de paracetamol , de antihistamínicos (difenhidramina 25 mg/6h) o de prednisona . Además, parece que aproximadamente, el 50% de pacientes que han desarrollado una reacción adversa (sin potencial letal) pueden, una vez superada ésta, volver a tomar cotrimoxazol, sin que se presenten nuevas manifestaciones.
Palabras claves:
  • PARACETAMOL
  • FIEBRE
  • TRATAMIENTO
  • ERUPCIONES
  • PREVENCION
  • ANTIHISTAMINICOS
  • NEUMONIA
  • COTRIMOXAZOL

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.