Sesionbes Bibliográficas. 01 de Mayo de 2004 (59)

La estructura craneofacial y de las vías aéreas superiores juegan un importante papel en la incidencia de la enfermedad. Así, anormalidades esqueléticas o de tejidos blandos pueden aumentar la incidencia de apnea del sueño lo que se puede corregir a menudo por vía quirúrgica. También se ha puesto de manifiesto un aumento del riesgo de padecer apnea obstructiva del sueño en familiares de pacientes ya diagnosticados de la misma, lo que sugiere que puede existir cierta predisposición genética que puede explicar diferencias étnicas. Otro posible factor de riesgo es el tabaquismo, que parece asociado a la inflamación de las vías aéreas, a enfermedades relacionadas con el tabaquismo, y a la influencia del descenso en los niveles de nicotina sobre la estabilidad del sueño. Parece que el abandono del habito tabáquico podría revertir este aumento de incidencia. La menopausia parece aumentar el riesgo de enfermedad obstructiva del sueño, aumentando especialmente a partir de cinco años tras la menopausia. Algunos estudios experimentales otorgan un papel en esta enfermedad al alcohol, aunque la influencia del consumo crónico de alcohol en la aparición o progresión de la apnea no esta totalmente establecido. Por último, la congestión nasal también se ha relacionado en algunos ensayos como factor de riesgo, tanto asociada a rinitis alérgica, infecciones o factores anatómicos.
Palabras claves:
  • APNEA OBSTRUCTIVA
  • MENOPÁUSIA
  • OBESIDAD
  • SUEÑO
  • TABACO
  • ALCOHOL

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.