APOMORFINAThe Medical Letter (2005); 27 (4): 13-14
TRATAMIENTO DE LA ENFERMEDAD DE PARKINSON AVANZADA
La apomorfina es un agonista dopaminérgico no ergótico aprobado para el tratamiento, por vía subcutánea, de los episodios de hipomotilidad de la enfermedad de Parkinson avanzada, debidos a la pérdida de efecto del tratamiento con levodopa
En los ensayos clínicos publicados apomorfina mejoró los episodios de hipomotilidad en un 95% de los pacientes, mientras que placebo sólo en un 23%.
Los efectos adversos más frecuentes son reacciones en el lugar de inyección y la aparición de náuseas o vómitos. También puede aparecer somnolencia, hipotensión ortostática, confusión y alucinaciones.
La apomorfina se debe administrar únicamente cuando haya episodios de hipomotilidad. Se debe iniciar con dosis de 1 mg y evaluar su tolerancia. Si se tolera bien, se puede ir aumentando la dosis progresivamente hasta obtener el efecto deseado. Normalmente los pacientes necesitan de 3 a 5 inyecciones al día. Hay que asociar el tratamiento con apomorfina a la administración domperidona, antiemético que no pasa la barrera hematoencefálica, para prevenir la aparición de náuseas y vómitos.
Conclusión: la apomorfina subcutánea es eficaz en el tratamiento de rescate de la hipomotilidad en la enfermedad de Parkinson avanzada. La aparición de náuseas y vómitos es frecuente pero se puede evitar mediante la administración de domperidona.
Palabras claves:
- apomorfina
- enfermedad de Parkinson
- hipomotilidad
- domperidona
NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.