Sesionbes Bibliográficas. 01 de Octubre de 2005 (74)

La insulina glargina (LANTUS) es un análogo de la insulina cuyo perfil de eficacia es uniforma y con una duración de acción prolongada. CASO: una mujer de 34 años está afectada desde hace seis años de una diabetes de tipo 1. No padece otras enfermedades ni complicaciones de la diabetes. Diversos tratamientos con insulinas mixtas bifásicas y con Actrapid e Insulatard han sido bien tolerados. A causa de valores glucémicos subóptimos se instaura un tratamiento con insulina glargina y Actrapid. En el espacio de 24 horas se producen náuseas. Se excluye tanto un embarazo como una infección.. Pero gracias a este tratamiento los valores glucémicos mejoran. Las náuseas persisten y provocan frecuentes vómitos. Al cabo de 6 semanas, la insulina glargina se reemplaza por la insulatard. Los síntomas desaparecen en el espacio de dos días. Como los valores glucémicos vuelven a degradarse, se realiza una nueva tentativa con insulina glargina. Al cabo de unas horas las náuseas reaparecen y persisten hasta la suspensión de la insulina glargina. Habitualmente la insulina glargina se tolera bien. En general, los efectos adversos se limitan a irritaciones en el punto de inyección. Otros tres casos de náuseas y dos de vómiitos fueron notificados al ""Commitee of Savety of Medicine"" (G.B.). En el caso de diabetes de tipo 1 este aspecto es significativo porque puede desembocar en una cetoacidosis diabética. Además, las náuseas y los vómitos pueden atribuirse por error a trastornos gastrointestinales, lo cual puede acarrear exámenes y tratamientos inútiles.
Palabras claves:
  • INSULINA
  • INSULINA GLARGINA
  • LANTUS
  • NAUSEAS
  • VOMITOS
  • EFECTOS ADVERSOS
  • DIABETES

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.