Sesionbes Bibliográficas. 01 de Marzo de 2006 (79)

El estreñimiento es un síntoma prevalente en enfermos con cáncer avanzado que generalmente está infravalorado e infradiagnosticado, y que se utiliza para medir la calidad de vida en pacientes oncológicos. Su incidencia es alta. Se observa en un 70-80% de los pacientes en situación de últimos días, en el 40-50% de los pacientes con enfermedad avanzada y en un 90% de los pacientes tratados con opiáceos. Es el síntoma más prevalente en la población geriátrica, pacientes en los que no hay una clara evidencia de que los laxantes prevengan el estreñimiento. Muchas son las causas que pueden producir constipación, la mayoría de las veces la causa es multifactorial. Una buena valoración de este síntoma tiene que evitar en lo posible que el paciente sufra las complicaciones del estreñimiento. Para el diagnóstico correcto es imprescindible un buen interrogatorio y una correcta anamnesis, acompañado de la exploración física y de pruebas complementarias cuando sean necesarias. Existen además diferentes escalas específicas para poder evaluar la constipación: escalas analógicas y categóricas, escala de Bristol, The Constipation Assessment Scale (McMilian y Williams 1989), la puntuación radiológica score. La etiología multifactorial del estreñimiento requiere que el tratamiento incluya tanto medidas farmacológicas como otras medidas generales no farmacológicas. Las medidas generales que se deben aplicar, siempre que sea posible, son: control de otros síntomas, actividad física, incremento de la ingesta de fluidos, incremento de la ingesta de fibra (requiere abundante ingesta hídrica para que no sea contraproducente), revisión del tratamiento evitando fármacos que produzcan constipación si no son necesarios, y establecer medidas ambientales en el entorno del paciente para facilitarle el acto de defecación (intimidad, postura y comodidad adecuadas). En cuanto a las medidas farmacológicas, la base son los laxantes. Su indicación se hará en base al mecanismo que produce el estreñimiento. La combinación entre un laxante estimulador y suavizador (osmótico o lubricante) es eficaz. Los pacientes tratados con opiáceos de tercer escalón requerirán más dosis de laxante. Las consideraciones generales a tener en cuenta ante una propuesta de tratamiento para un paciente son: animar a seguir las recomendaciones generales (actividad, líquidos, fibra, entorno) si mantienen un buen estado general, dar instrucciones por escrito, dar los laxantes basándose en la etiopatogenia y situación clínica, optimizar las dosis antes de cambiar o añadir otro laxante, no olvidar nunca en el examen el tacto rectal para poder conocer características de las heces y patologías locales. No olvidar que una colostomía no es una vía rectal, por lo que no se deben administrar supositorios pero sí enemas sin agentes estimulantes. En los pacientes que han perdido la vía oral, el bisacodilo administrado cada 48-72 h mantiene una buena función evacuadora.
Palabras claves:
  • estreñimiento
  • constipación
  • cáncer avanzado
  • laxantes

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.