Sesionbes Bibliográficas. 01 de Mayo de 2006 (81)

DESCRIPCION DE CASO: en febrero de 2005, una mujer de 68 años que padecía fibrilación auricular, tratada durante 2 años con 0,25 mg de digoxina y 1 mg de warfarina diarios, fue transferida al servicio de psiquiatría a causa de síntomas depresivos. El tercer día de hospitalización se le administraron 20 mg de paroxetina diarios para combatir la depresión. Al 5º día, la paciente se quejó de náuseas, de vómitos y de vértigo. El 7º día se desarrolló un delirio con alucinaciones visuales y desorientación. El 10º día después de su llegada, esta mujer ya no podía ni andar ni comer. Por fin, el 11º día se sospechó una intoxicación digitálica (digoxina sérica: 5,2 ng/ml, normal: 0,5-2,0 ng/ml). Se suspendieron todos los medicamentos. El 21º día se reemprendió la administración de digoxina y de warfarina. El delirio y la desorientación desaparecieron, pero la paciente seguía presentando síntomas depresivos. Habida cuenta de los sucesos anteriores y de su falta de apetito y sus dificultades de deglución, la paciente cayó enferma y el 45º día desarrolló una pneumonía por aspiración. En mayo fue transferida al servicio de cuidados intensivos y en junio murió por su pneumonía. CONCLUSION: algunos estudios in vivo han demostrado que la paroxetina disminuye la actividad del citocromo CYP2D6 y un estudio in vitro indica una poderosa inhibición de glucoproteínas P por la paroxetina. La digoxina parece ser un substrato de la glucoproteína P, lo cual podría explicar esta interacción. En pacientes tratados con digoxina es preferible priorizar la administración de venlafaxina o de citalopram porque ejercen una débil acción sobre una inhibición de las glucoproteinas P.
Palabras claves:
  • warfarina
  • digoxina
  • depresión
  • náuseas
  • vómitos
  • alucinaciones

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.