Los interferones provocan numerosos efectos secundarios sistémicos. Su administración a largo plazo, de uso reciente, parece ocasionar nuevas reacciones adversas, poco documentadas todavía.
Así, a lo largo de un estudio japonés realizado con 49 pacientes afectados de hepatitis, tratados bien con interferón alfa ( ROFERON_A° ) o bien con interferón beta (FRONE°), 22 de ellos (= 45%) presentaron trastornos de la audición. Este efecto adverso apareció tras una dosis acumulada de 161,1 M UI de interferón alfa y de 129,3 M UI de interferón beta . No se pudieron relacionar con dichos trastornos ni la edad, ni el sexo, ni la existencia de leucopenia, de trombocitopenia, de hipoproteinemia, de proteinuria o de disfunción hepática.
Según los autores, no existe duda sobre la relación con los interferones ya que:
- la ototoxicidad fue frecuente y netamente dosis-dependiente,
- al suspender el tratamiento, el estado auditivo de los pacientes mejoró rápidamente (en 7-14 días),
- no se pudo identificar ninguna otra causa de trastornos auditivos.
Palabras claves:
- PRECAUCIONES
- TRATAMIENTO
- EFECTOS-ADVERSOS
- DOSIS
- RIESGOS
NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.