Sesionbes Bibliográficas. 01 de Enero de 1994 (5)

Los ancianos constituyen uno de los grupos con más riesgo de padecer malnutrición. Aunque las necesidades energéticas suelen disminuir con la edad es importante que la DIETA sea VARIADA y contenga: 50-55% de hidratos de carbono (mejor los de digestión lenta como el pan o la pasta que no los azúcares simples), 12-15% de proteínas -tanto de origen animal (30-40%) como vegetal (cereales, legumbres) y 25-30% de grasas (preferentemente de origen vegetal como el aceite de oliva y girasol, y aceite de pescado ). En los individuos de edad avanzada es frecuente el CONSTIPACION . Se recomienda que consuman alimentos con alta proporción de fibra alimentaria blanda (frutas y vegetales) y, si fuese necesario, preparados de fibra que contengan fibras mucilaginosas de tipo pectina, goma agar o glucomanano, pues la fibra que contiene mucha lignina (salvado, pan integral) es muy agresiva, pudiendo erosionar las vías digestivas y disminuir la absorción de calcio, hierro y zinc . La ingesta de agua no debe ser inferior a 1,5-2 litros diarios evitando las bebidas carbónicas que aumentan el meteorismo y llevan sales sódicas. La reducción de sal está justificada por la alta prevalencia de hipertensión arterial que existe en la población anciana, aunque no hay que abusar de "" sales_de_regimen "" que son ricas en potasio.
Palabras claves:
  • MALNUTRICION
  • PREVENCION
  • CONSEJOS
  • PRECAUCIONES
  • ANCIANOS
  • ALIMENTOS
  • DIETA

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.