Los ancianos constituyen uno de los grupos con más riesgo de padecer malnutrición. Aunque las necesidades energéticas suelen disminuir con la edad es importante que la DIETA sea VARIADA y contenga: 50-55% de hidratos de carbono (mejor los de digestión lenta como el pan o la pasta que no los azúcares simples), 12-15% de proteínas -tanto de origen animal (30-40%) como vegetal (cereales, legumbres) y 25-30% de grasas (preferentemente de origen vegetal como el aceite de oliva y girasol, y aceite de pescado ).
En los individuos de edad avanzada es frecuente el CONSTIPACION . Se recomienda que consuman alimentos con alta proporción de fibra alimentaria blanda (frutas y vegetales) y, si fuese necesario, preparados de fibra que contengan fibras mucilaginosas de tipo pectina, goma agar o glucomanano, pues la fibra que contiene mucha lignina (salvado, pan integral) es muy agresiva, pudiendo erosionar las vías digestivas y disminuir la absorción de calcio, hierro y zinc . La ingesta de agua no debe ser inferior a 1,5-2 litros diarios evitando las bebidas carbónicas que aumentan el meteorismo y llevan sales sódicas. La reducción de sal está justificada por la alta prevalencia de hipertensión arterial que existe en la población anciana, aunque no hay que abusar de "" sales_de_regimen "" que son ricas en potasio.
Palabras claves:
- MALNUTRICION
- PREVENCION
- CONSEJOS
- PRECAUCIONES
- ANCIANOS
- ALIMENTOS
- DIETA
NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.