El asma requiere un tratamiento a largo plazo. Para lograr una mejor observancia del mismo, resulta útil implicar al paciente en el control de su enfermedad, en especial, enseñándole a controlar objetivamente su grado de obstrucción bronquial y su respuesta al tratamiento, con la ayuda de un medidor de flujo pico (peak-flow meter). La definición de tres zonas de peligro puede facilitar la autovigilancia:
*ZONA VERDE = TODO VA BIEN: el asma está controlada y no dificulta la actividad ni el sueño. El volumen espiratorio máximo por segundo (VEMS) varía como máximo un 20% y se sitúa entre el 80 y 100% del valor esperado.
*ZONA ANARANJADA = ATENCION: una dificultad en la actividad, síntomas nocturnos tos, una opresión torácica y/o un VEMS entre el 50 y 80% del valor esperado deben llamar la atención. Puede tratarse de una exacerbación aguda aislada o de un deterioro progresivo que requiera una modificación del tratamiento.
*ZONA ROJA = ALERTA: los síntomas de asma dificultan la actividad o se presentan en estado de reposo, el VEMS está por debajo del 50% del valor esperado.
Si el VEMS no aumenta por encima del 50%, a pesar de la toma inmediata de un beta-2-estimulante inhalado, se impone un tratamiento médico de urgencia.
Palabras claves:
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- RECOMENDACIONES
- SINTOMAS
- BETA-ADRENERGICOS
NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.