El mareo del viajero es una respuesta del sistema nervioso vegetativo producida al desplazarse en un vehículo por tierra, mar o aire. Se caracteriza por náuseas, vómitos, postración, indiferencia, vértigo e incoordinación motora, pudiendo aparecer en cualquier individuo y con diferente intensidad.
El tratamiento se basa en dos tipos de fármacos:
- escopolamina oral o transdérmica, eficaz pero con múltiples efectos adversos como visión borrosa, sequedad de boca, inhibición de secreciones respiratorias y gastrointestinales y retención urinaria. En la forma transdérmica son menos frecuentes, pero ambas formas están contraindicadas en: glaucoma, hipertrofia prostática, úlceras pépticas esclerosantes, menores de 10 años y ancianos.
- antihistáminicos H1: pueden utilizarse incluso cuando ya han comenzado los primeros síntomas de mareo. Su gran inconveniente es la SOMNOLENCIA.
PARA ELEGIR UN FARMACO se tendrá en cuenta el tipo de paciente y de viaje. Si es un caso leve que requiere poca sedación, se emplean anti H1 piperazínicos como meclozina ( NAVICALM° ) o cinarizina ( STUGERON° ). Más eficaz y de inicio de acción rápida es el dimenhidrinato ( BIODRAMINA° ), más sedante. Finalmente, los casos más difíciles se tratan con prometazina ( FENERGAN° ), de larga duración y con gran sedación, y con escopolamina ( VORIGENO° ).
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NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.