Existen en el mercado internacional, y muy pronto estará en el nacional, pruebas de detección de anticuerpos IgM e IgG en sangre en la misma prueba en formato de inmunocromatografía. Aunque existen pocas publicaciones, en un estudio reciente la sensibilidad y especificidad global de la prueba, fue del 88.6% y 90.6%. El estudio fue multicéntrico (8 centros), incluyendo 307 pacientes positivos y 128 negativos con RT-PCR nasofaríngeo. La obtención de la muestra de sangre para la detección de IgM/IgG se realizó entre el 8º y 33º día de la aparición de los síntomas. Los resultados fueron similares en suero y plasma de sangre venosa y en sangre periférica tomada en paralelo.
No se evalúo la detección de IgM/IgG en fase precoz de la aparición de los síntomas de COVID- 19 (en los primeros 7 días) por lo que no existen evidencias suficientes para posicionar su detección como cribado frente a otras técnicas. Otros trabajos han intentado esclarecer cuando se detecta el incremento de IgM e IgG, pero sus resultados son también difíciles de interpretar, por lo que dada la incertidumbre de dichos ensayos este tipo de prueba debería posicionarse como ensayo de aplicación en la fase de diagnóstico rápido en pacientes con un tiempo medio de evolución de los síntomas del COVID-19. Los anticuerpos IgM serán indicativos de una infección pasada reciente (7-14 días) y los IgG revelarán una infección pasada de más de 14 días.
Según el documento escrito por Oriol Mitjà y Joel López “Salida coordinada del desconfinamiento”, para poder proceder a un desconfinamiento progresivo y con seguridad, se debería realizar la prueba rápida serológica mediante punción capilar con tal de determinar el estado de inmunidad de la población.
Para poder realizar este screening se deberian habilitar múltiples puntos de control, donde el ciudadano pueda acceder con facilidad. Farmacias, Centros de Atención Primaria, Consultorios médicos de empresas, Universidades,...