Se considera síndrome de colon irritable el dolor abdominal contínuo o recurrente de al menos tres meses de evolución que revierte con la defecación o se asocia a un cambio en la consistencia o frecuencia de las heces. Debe cumplir 2 de los siguientes criterios:
- alteración de la frecuencia de defecación
- alteración de la consistencia de las heces
- alteración del tránsito fecal (urgente, evacuación incompleta...)
- evacuación de moco
- hinchazón abdominal
El tratamiento del colon irritable no es fácil. El aspecto más importante es el psicológico, el apoyo al paciente. El 40 al 70% de los pacientes mejora con placebo. Un pequeño subgrupo poseen sensibilidad a algún alimento, como intolerancia a la lactosa, y la terapia se basa en eliminar estos productos.
El tratamiento farmacológico debe dirigirse a los síntomas más molestos.
En caso de estreñimiento se recomienda incrementar la ingesta de fibra, con arroz integral, pasta, verduras herbidas e incrementar la ingesta de líquidos. Se pueden administrar laxantes incrementadores de bolo (ispágula, 2 veces al día) y lubricantes (docusato sódico, 100-200 mg/12h).
Si predomina la diarrea se recomienda disminuir la ingesta de grasa, te café y reducir el tabaco. Los fármacos más útiles son los que disminuyen la motilidad (loperamida, 2 mg, máximo 4 veces al día y codeína, 30 mg/8h).
Para el tratamiento de los espasmos y el dolor se recomienda reducir el té y el café. Podemos añadir espasmolíticos antimuscarínicos (Buscapina®, 20 mg/6h) o antidepresivos (amitriptilina, 50 mg por la noche).
Palabras claves:
- ESPASMOLÍTICOS
- LOPERAMIDA
- DIETA
- FIBRA
- PLACEBO
- LAXANTES
- LACTOSA
- DOSIS
- CODEÍNA.
- PSICOTERAPIA
- INTOLERANCIA
- ANTIDEPRESIVOS
NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.