Los antiagregantes plaquetarios intentan evitar la formación de trombos y sus consecuencias (accidentes cardiovasculares).
Los antiagregantes más usados son: aspirina, dipiridamol, triflusal, ticlopidina y sulfinpirazona.
El prototipo es la aspirina. La dosis habitual como antiagregante es de 100-300 mg cada 24 horas, preferentemente administrar con la comida y cada día a la misma hora.
Los antiagregantes han demostrado ser eficaces en prevención de tromboembolismo tras implantación de prótesis valvulares cardíacas, asociados a anticoagulantes y en la prevención de oclusiones en fístulas para diálisis o en injertos coronarios.
La administración de anticoagulantes puede ser útil para prevenir la muerte súbita o para evitar complicaciones si ya se ha desencadenado un accidente vascular (angina, infarto de miocardio o accidente cerebral).
Las medidas recomendadas para la prevención de accidentes cardiovasculares son: realizar ejercicio, beber alcohol con moderación, no fumar y controlar la comida.
Ver ficha: Fibrinolíticos
Palabras claves:
- DOSIS
- ADMINISTRACION
- ASPIRINA
- ANTICOAGULANTES
- PREVENCION
NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.