Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 1997 (8)

Una dieta equilibrada constituye la mejor vía para asegurar una ingesta de calcio adecuada (1000-1500 mg/día para mujeres pre y postmenopaúsicas, respectivamente). Los suplementos de calcio están indicados en aquellos casos en que el aporte dietético sea insuficiente. En el mercado hay una amplia variedad de suplementos de calcio, algunos, como el fosfato o la hidroxiapatita, derivan de productos naturales. Entre los disponibles el carbonato y el fosfato son los de mayor cantidad de calcio elemento. La absorción del calcio es un proceso poco eficiente (alrededor del 30%), disminuyendo con la edad. Salvo los casos de aclorhidria, las diferencias en la absorción entre los distintos suplementos de calcio no parecen tener significación clínica. Los suplementos de calcio parecen interferir en la absorción de hierro, aunque en ayunas el carbonato cálcico no parece producir esta interacción, así como en la absorción de beta bloqueantes, salicilatos, bisfosfonatos y tetraciclinas. A los tratamientos de calcio de hasta 1.5 g/día se pueden asociar estreñimiento, flatulencia y distensión abdominal, que se pueden reducir triturando los comprimidos, aumentando la administración de líquidos o empleando formas farmacéuticas de disgregación rápida. Los suplementos de calcio de origen natural pueden estar contaminados por metales pesados, especialmente plomo, lo que puede derivar en intoxicaciones a largo plazo. Otro efecto adverso que se puede dar es la aparición de hipercalcemia, pero es muy poco frecuente, salvo en los casos de administración concomitante de vitamina D. No se recomienda el uso de suplementos de calcio en pacientes con antecedentes de cálculos renales.
Palabras claves:
  • SALES
  • ADMINISTRACIÓN
  • DOSIS
  • EFECTOS-ADVERSOS
  • DIETA
  • INTERACCIONES
  • EFECTOS

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.