Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 1997 (8)

En presencia de demencia o durante episodios de enfermedad médica, los ancianos son propensos a desarrollar delirio o agitación. A veces estos estados se deben a los efectos adversos de los fármacos (como pueden ser los anticolinérgicos, benzodiazepinas o antipsicóticos). La abstinencia de hipnóticos sedantes o alcohol pueden producir estos síntomas. Dosis bajas de haloperidol pueden causar reacciones extrapiramidales y discinesia tardía. Los nuevos antipsicóticos como la risperidona o la olanzapina pueden tener menor riesgo de reacciones extrapiramidales, pero no se han utilizado tanto con esta indicación. La fenotiazida y la tioridazina son sedantes que producen pocos efectos extrapiramidales, pero las fenotiazidas pueden causar hipotensión postural moderada o grave y efectos anticolinérgicos que pueden empeorar la confusión. La trazodona ha sido eficaz en la demencia reduciendo la agitación y la conducta agresiva de algunos pacientes, pero es sedante y puede causar hipotensión ortostática. También se describen casos donde la buspirona reduce la agitación de este tipo de pacientes siendo bien tolerada. Las benzodiazepinas se prescriben para los pacientes agitados, sobretodo si se sospecha de abstinencia pero producen confusión en el paciente y pueden contribuir a generar ataxia y caídas.
Palabras claves:
  • TRAZODONA
  • HALOPERIDOL
  • FENOTIAZIDS
  • BUSPIRONA
  • BENZODIAZEPINAS
  • EFECTOS
  • TIORIDAZINA
  • EFECTOS-ADVERSOS

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.