Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 1997 (8)

El tratamiento de la tuberculosis se puede iniciar siempre que no existan datos de insuficiencia hepática y las transaminasas se mantengan por debajo de un valor 5 veces superior al normal, manteniendo un estrecho control de la función hepática. Cuando exista un trastorno de la coagulación o los enzimas de colestasis o citolisis estén cinco veces por encima del valor normal, puede utilizarse isoniazida o rifampicina + pirazinamida + etambutol 2 meses, seguido de isoniazida o rifampicina + etambutol durante un mínimo de 12 meses, y siempre por lo menos, hasta 6 meses después del último cultivo positivo. En estos pacientes hay que tener en cuenta para elegir entre la isoniazida y la rifampicina, que la primera tiene más tendencia a producir citolisis y la segunda colestasis. Si existen trastornos de la coagulación graves, no se debe usar ni isoniazida ni rifampicina, y se debe derivar el paciente al especialista. En los pacientes con insuficiencia renal no se debe utilizar la pirazinamida, con lo que el tratamiento consistirá en rifampicina + isoniazida + etambutol, durante 2 meses, seguido de rifampicina + isoniazida con un mínimo de 7 meses más. Las dosis de rifampicina e isoniazida no se deben de variar, mientras que la dosis de etambutol deberá ajustarse. Dado que la isoniazida se elimina por diálisis, en los pacientes en hemodiálisis se deberá repetir la dosis tras cada sesión.
Palabras claves:
  • ADMINISTRACIÓN
  • PIRAZINAMIDA
  • ISONIAZIDA
  • DOSIS
  • DIALISIS
  • CONTRAINDICACIONES
  • ASOCIACIONES
  • RIFAMPICINA
  • DURACIÓN
  • PRECAUCIONES
  • ETAMBUTOL

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.