Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 1997 (8)

Hoy en día no existe ninguna duda de la utilidad de los antiagregantes plaquetarios en la prevención de la aparición de eventos vasculares oclusivos en pacientes con ciertas alteraciones vasculares de riesgo. La aspirina a dosis bajas (75-325 mg/día), actúa como antiagregante plaquetario. A dosis superiores produce un efecto contrario. La aspirina es eficaz, reduciendo la mortalidad, en la prevención a largo plazo de pacientes con antecedentes de infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, ataque isquémico transitorio, angina de pecho, así como el tratamiento de emergencia de dichas situaciones, reduciendo en un 25-50% las recaídas y la aparición de nuevos eventos vasculares oclusivos, sin aumentar la mortalidad de origen no vascular, ni la incidencia de hemorragia intracraneal. La aspirina es más eficaz cuanto mayor es el riesgo de accidentes vasculares. No se han encontrado diferencias entre la eficacia de la aspirina a dosis bajas y otros antiagregantes como dipiridamol, sulfinpirazona, ticlopidina, etc., pero sin embargo, existen notables ventajas económicas y de tolerancia, por lo que se considera el antiagregante de elección, quedando de reserva la ticlopidina. Los efectos adversos más frecuentes son la intolerancia y hemorragia gastrointestinal (dosis dependiente), por lo que no se usa en pacientes con úlcera péptica activa. Se debe usar con precaución en asma, alteraciones hemorrágicas o hipersensibilidad a la aspirina, así como junto a IECAs, por antagonizar la acción hemodinámica de éstos.
Palabras claves:
  • EFICACIA
  • PRECAUCIONES
  • DOSIS
  • INTERACCIONES
  • EFECTOS
  • EFECTOS-ADVERSOS

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.