Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 1997 (8)

La pancreatitis crónica es una enfermedad inflamatoria progresiva e irreversible que cursa con alteración de las funciones endocrinas y exocrinas del páncreas. El alcohol es el causante del 70-80% de las pancreatitis crónicas. Los síntomas de la pancreatitis crónica son: dolor profundo, dolor epigástrico que puede irradiarse hacia la espalda y puede asociarse a náuseas y vómitos. El dolor puede aliviarse sentándose derecho. El tratamiento de la pancreatitis crónica se basa en el control del dolor, desobstrucción del conducto pancreático, corrección del déficit de digestión y absorción y en la detección y control de las complicaciones. También es importante la deshabituación alcohólica para enlentecer la progresión de la enfermedad. El paciente con pancreatitis crónica necesita analgésicos durante meses o años, el dolor va desapareciendo al progresar la pancreatitis. Los suplementos de enzimas pancreáticos puden aliviar el dolor en algunos pacientes. En pancreatitis leve o moderada la administración oral de tripsina también puede aliviar el dolor. Si existen quistes o hipertensión ductal se requiere cirugía. En caso de no controlar el dolor puede realizarse un bloqueo nervioso. Para tratar el déficit de digestión y absorción se administran enzimas. En caso de esteatorrea, se administra lipasa, en formas farmacéuticas con cubierta entérica y a dosis elevadas (28 000 U/en cada comida).
Palabras claves:
  • ENZIMAS
  • LIPASA
  • ALCOHOL
  • ESTEATORREA
  • ANALGÉSICOS
  • DOLOR
  • PANCREÁTICOS
  • TRIPSINA

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.