Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 1997 (8)

Un tratamiento efectivo de la obesidad es la combinación de medidas dietéticas con ejercicio físico. Un ejercicio moderado constante, como caminar o ir en bicicleta, es tan efectivo como realizar actividades físicas intensas. El primer objetivo en el tratamiento de la obesidad consiste en conseguir un control de la grasa corporal, la presión arterial y las alteraciones metabólicas. Se debe conseguir un cambio en el comportamiento, adquirir hábitos como anotar la ingesta diaria y frecuencia de las comidas, separar las comidas de otras actividades y realizar ejercicio. La terapia farmacológica puede ayudar, pero debe ser coadyuvante de la dieta y el ejercicio, no debe administrarse sola. Los fármacos pueden recomendarse cuando el índice de masa corporal es superior a 30Kg/m2 y las otras medidas han fracasado. Los supresores del apetito (agonistas serotoninérgicos) son efectivos a corto plazo, pero se desconocen sus efectos a largo plazo. En pacientes de alto riesgo puede realizarse cirugía. En niños debe prevenirse el exceso de peso, pero no se aconsejan dietas en menores de 6 años. En niños ha demostrado ser efectivo el incremento de actividad física. Deben limitarse las comidas preparadas, ya que poseen un elevado contenido en grasa. La obesidad en la infancia es el factor de mayor riesgo de la obesidad en el adulto. En niños debe evitarse el tratamiento farmacológico y quirúrgico.
Palabras claves:
  • EJERCICIO
  • SEROTONINERGICOS
  • DIETA

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.