Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 1997 (8)

La patología de la vasculitis incluye un proceso inflamatorio y necrosis de la pared de los vasos sanguíneos. El tratamiento de la vasculitis se basa en la combinación de inmunosupresores. La terapia de inducción consiste en la asociación de prednisolona (1 mg/Kg/día, reducir la dosis semanalmente, durante 6 meses, hasta 10 mg/día) y ciclofosfamida (2 mg/Kg/día, por vía oral) durante 4-6 meses. En la terapia de mantenimiento se recomienda prednisolona (5-10 mg/día) y ciclofosfamida (reduciendo 25 mg cada 2-3 meses) o azatioprina (2 mg/Kg/día), para disminuir la toxicidad relacionada con la dosis acumulativa de ciclofosfamida (cistitis hemorrágica, aplasia...). Se han intentado alternativas para disminuir la toxicidad de este régimen, pero los resultados son variables. En caso de enfermedad aguda grave, con creatinina > 500 mcmol/l, o hemorragia pulmonar, debe valorarse la plasmaféresis o bolus de metilprednisolona de 15 mg/Kg/día durante 3 días. Puede ser necesario también administrar ciclofosfamida (2.5 mg/Kg/día), si los pacientes son menores de 60 años.
Palabras claves:
  • CICLOFOSFAMIDA
  • METILPREDNISOLONA
  • CORTICOIDES
  • PREDNISOLONA
  • AZATIOPRINA
  • INMUNOSUPRESORES
  • TOXICIDAD
  • DOSIS

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.