Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 1997 (8)

En la mayoría de casos, la fiebre reumática se trata con corticoides. Éstos han demostrado ser efectivos cuando la sintomatología se agudiza, sin embargo, en la fase crónica el tratamiento con corticoides a largo plazo no ha demostrado ser superior a otras terapias, como los salicilatos. En las comunidades donde existe elevada prevalencia de fiebre reumática, se recomienda la administración intramuscular de penicilina benzatina para el tratamiento de la faringitis estreptocócica, para asegurar el cumplimiento. Si la incidencia de fiebre reumática es inferior (en la mayoría de países desarrollados), como prevención primaria se recomienda la administración de penicilina V (oral), en 4 dosis al día o preferiblemente 2 g diarios divididos en dos tomas. La prevención secundaria, para aquellos pacientes con alto riesgo de sufrir recaídas de fiebre reumática, se aconseja que se realice con la administración mensual de 1.2 millones de unidades de penicilina G benzatina. Las alternativas son penicilina G o V (0.5 o 1 g/día) o sulfadiazina (0.5-1 g/día). La duración del tratamiento depende de la permanencia del riesgo.
Palabras claves:
  • DOSIS
  • DOSIS
  • SULFADIAZINA
  • CORTICOIDES
  • PENICILINA
  • SALICILATOS

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.