Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 1997 (8)

La exposición moderada al sol es beneficiosa para la prevención y tratamiento del raquitismo, estimula la circulación sanguínea, disminuye la tensión arterial, aumenta la formación de hemoglobina y se utiliza para tratar algunas dermatosis como psoriasis y eccema. Los efectos nocivos de las radiaciones solares pueden ser a corto y a largo plazo. A corto plazo: desde eritema solar hasta quemaduras graves. A largo plazo, ya que los efectos del sol son acumulativos, se ha asociado al desarrollo de carcinoma de piel. También producen degeneración del tejido conectivo que conlleva al envejecimiento de la piel, causa enfermedades cutáneas y agrava otras existentes. Los fotoprotectores actúan de pantalla (físicos), que reflejan las radiaciones (óxido de hierro o zinc, dióxido de titanio, silicatos y talco), o de filtros solares (químicos), que absorben las radiaciones UV (ácido p-aminobenzoico, cinamatos, antranilatos, salicilatos, benzofenonas...). Los productos actuales suelen ser mezcla de ambos tipos de fotoprotección. Para la elección de un protector se usa el factor de protección solar - FPS- (relación de tiempo de producción de eritema con y sin filtro). Existen 3 sistemas de cálculo del FPS, el de la FDA (USA, 1978), el alemán -DIN (1984) y el australiano -SAA (1986). Cada método da resultados muy dispares. Desde 1996, en la CEE se recomienda el sistema Colipa (híbrido de los métodos de la FDA y DIN), presentado por una comisión de expertos con la finalidad de evitar problemas causados por la falta de una normalización en este terreno.
Palabras claves:
  • PREVENCION
  • FILTROS
  • QUEMADURAS
  • SINTOMAS

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.