Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 1997 (8)

El niño de 1 a 3 años sufre un proceso madurativo importante, vulnerable a la nutrición. El niño en edad preescolar y escolar, presenta un crecimiento más estable y una madurez de órganos y sistemas similar al adulto. En el niño de 1 a 3 años cabe destacar la necesidad elevada de calcio (800 mg/día) y hierro (10 mg/día). También es importante el zinc (10 mg/día) para el crecimiento, y el flúor para evitar la formación de caries (administrar suplemento si el agua contiene menos de 0.3 mg/L). La dieta debe ser variada y comprender leche o derivados lácteos (aportan vitaminas y calcio); carne, pescado (preferiblemente poco graso) y huevos (1-3/semana) como fuente de proteínas; los cereales y la fruta son la principal fuente de hidratos de carbono. En niños mayores de 3 años la dieta debe cumplir los objetivos nutricionales asegurando aporte calórico suficiente según la edad y ejercicio físico, distribuido a lo largo del día de acuerdo al ritmo de actividades a desarrollar. La dieta debe mantener una proporción adecuada de los distintos principios inmediatos (10-15% calorías en forma de proteínas, 30-40% de lípidos y 50-55% de hidratos de carbono) y asegurar aporte de vitaminas y oligoelementos. Una alimentación equilibrada durante la infancia evita enfermedades en este período y las previene en la edad adulta, como desnutrición, deshidratación (mayor riesgo a menor edad), alergias alimentarias, diabetes mellitus, obesidad y aterosclerosis. La malnutrición durante los 2 primeros años de vida afecta al desarrollo y crecimiento.
Palabras claves:
  • MINERALES
  • SUPLEMENTOS
  • CRECIMIENTO
  • DIETA
  • RECOMENDACIONES

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.