Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 1997 (8)

Los fármacos dicumarínicos antagonizan la acción de la vitamina K, esencial para la síntesis de factores de la coagulación, así como de proteínas anticoagulantes. Se absorben por vía oral, con un pico máximo de actividad a las 3 horas y una semivida de 24 horas, poseen elevada unión a proteínas plasmáticas y eliminación renal. Atraviesan la barrera placentaria, pero no pasan a la leche materna. Para el seguimiento de los pacientes en tratamiento con anticoagulantes orales se ha de considerar la gran variabilidad de respuesta al tratamiento, las frecuentes interacciones medicamentosas y el riesgo de hemorragia como principal efecto adverso. El tiempo de protrombina es el parámetro utilizado para monitorizar el efecto del tratamiento con anticoagulantes. Actualmente se proporciona el resultado en forma de cociente normalizado internacional (INR). Para la mayoría de indicaciones deben mantenerse niveles de INR entre 2 y 3. Antes de comenzar un tratamiento con anticoagulantes es necesario realizar una valoración en cada paciente del riesgo de sangrado. En la práctica, la indicación y el inicio del tratamiento se realiza en el hospital. Cuando la necesidad de anticoagulación es urgente, se comienza con heparina y anticoagulantes orales de forma simultánea, suspendiendo la heparina cuando el INR está en niveles adecuados. Cuando la situación no es urgente se puede comenzar con anticoagulantes orales directamente. Durante la estancia hospitalaria se realizan controles frecuentes con ajuste de dosis hasta conseguir la estabilización del tiempo de protrombina. Una vez encontrada la dosis que mantiene al paciente en el nivel deseado, la periodicidad de los controles analíticos puede ser de 4-8 semanas.
Palabras claves:
  • ATENCIÓN-PRIMARIA
  • INTERACCIONES
  • MONITORIZACION
  • RECOMENDACIONES

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.