Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 1997 (8)

Durante los primeros 3-6 meses de vida la lactancia materna satisface por completo las necesidades nutritivas del lactante, salvo en vitamina K, y con ciertos matices en vitamina D e hierro. Existe un consenso generalizado sobre la necesidad de administrar vitamina K a todos los recién nacidos, pudiéndose llevar a cabo esta suplementación mediante una sola dosis intramuscular o mediante varias dosis orales. La cantidad de hierro y de vitamina D teóricamente no es suficiente para mantener las necesidades de los lactantes, pero parece ser que si son suficientes como para, junto con las reservas del recién nacido, evitar el raquitismo y la anemia ferropénica. Por todo ello se aconseja la suplementación con vitamina D en aquellos niños que se alimentan solo de leche materna y presentan una piel muy pigmentada o una incorrecta exposición al sol. Para evitar el agotar excesivamente las reservas de hierro se aconseja administrar suplementos de hierro en aquellos niños que se alimentan exclusivamente de leche materna. En nuestro medio no esta justificada la suplementación con vitamina A.
Palabras claves:
  • INDICACIONES
  • DIETA
  • VITAMINA-A
  • HIERRO
  • LACTANTES
  • RECOMENDACIONES
  • VITAMINA-D
  • VITAMINA-K

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.