Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 1997 (8)

La hepatitis vírica crónica es la causa principal de patología hepática crónica, cirrosis y carcinoma hepatocelular y la primera razón actual de trasplante hepático. La hepatitis crónica puede estar causada por virus B, C y D. La infección por el virus de la Hepatitis C es la causa más común de hepatitis crónica vírica. El único agente conocido con efecto beneficioso en la hepatitis C crónica es el interferon alfa. Un tratamiento de 6 meses consigue disminuir los niveles séricos de transaminasas hepáticas en la mayoría de los pacientes, en el 40-50% de los casos hasta valores normales. Al suspender el tratamiento, en la mitad de los pacientes los valores de transaminasas vuelven a elevarse hasta los valores que tenían pretratamiento. La eficacia se mantiene sólo en 15-25% de los pacientes. El interferón alfa se recomienda para aquellos pacientes con elevación mantenida de transaminasas, niveles detectables de antígenos de Hepatitis C en suero y hepatitis crónica diagnosticada por biopsia. La posología recomendada es de 3 millones de unidades, 3 veces por semana, administrada por vía subcutánea, durante 6 meses, aunque algunos autores sugieren, en base a estudios realizados, que mantener el tratamiento durante 12 meses, aumenta el porcentaje de respuestas. La respuesta al tratamiento se realiza controlando los niveles séricos de transaminasas. Los efectos adversos son leves, ya que las dosis que se administran son bajas, comparadas con las dosis utilizadas en la Hepatitis B (Ver ficha: Tratamiento de la hepatitis vírica crónica B con interferón alfa)
Palabras claves:
  • HEPATITIS
  • ADMINISTRACIÓN
  • EFICACIA
  • DOSIS
  • INDICACIONES
  • EFECTOS-ADVERSOS

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.