Sesión Bibliográfica Semanal. 01 de Enero de 1997 (8)

La selección del sistema de infusión dependerá de la situación clínica y mental de paciente, para determinar su participación en el proceso. El antibiótico se puede administrar por gravedad, a partir del vial o contenedor donde está disuelto el medicamento, al que se puede añadir un regulador del flujo para controlar la velocidad de infusión. Este sistema es barato, pero requiere preparación del fármaco, lo cual lo encarece. El paciente debe permanecer quieto mientras se infunde el medicamento y se debe controlar la velocidad, algunos medicamentos, como la vancomicina, pueden presentar efectos adversos si se infunden demasiado rápidos. Los sistemas de infusión electrónicos, a través de jeringas, presentan un control de la velocidad, de fácil manejo, incluso administrando volúmenes pequeños. Los infusores que funcinan generando presión contra el reservorio del fármaco permiten infusiones largas (de hasta 48-72 h), existen distintos tipod, mecánicos, electrónicos o elastoméricos. en general son caros. Las bombas electrónicas de múltiples dosis permiten administrar un amplio margen de velocidades y volúmenes. El reservorio es un ""cassette"", que si el fármaco es estable, permite mantener la dosis necesaria durante 3 - 7 días. Ver fichas: ""Antibióticos.Tipos de catéteres para la terapia antibiótica iv en pacientes ambulatorios"", ""Antibióticos. Indicación de la terapia antibiótica intravenosa en pacientes ambulatorios"" y ""Antibióticos.Complicaciones de los catéteres iv""
Palabras claves:
  • TRATAMIENTO
  • DOMICILIARIO
  • ADMINISTRACIÓN
  • INFUSORES

NewsLetter de abstracts redactados por expertos del programa y con la colaboración de profesionales de la salud que trabajan en diferentes ámbitos asistenciales.